LA VERDAD EN EL PERIODISMO Y EN LAS REDES SOCIALES

LA VERDAD EN EL PERIODISMO Y EN LAS REDES SOCIALES

                                     El estado del periodismo IV

 

     Por Miguel del Río Martínez


  • El primer compromiso del periodista es el respeto a la verdad.

 

  • Hay que controlar que cualquiera abra un sitio web y venda que hace periodismo.

 

  • Mucho de Internet y la redes sociales se ha establecido en la mentira.

 

  • Facebook quiere marcar las noticias dudosas como “no comprobadas”.


  • El autocontrol es preferible a leyes que terminen por regular tanto despropósito en las redes.

 

El periodismo ha asumido en su forma de trabajar a las redes sociales, al tiempo que reniega de que el movimiento dentro las mismas redes tenga algo que ver con el que llevan a cabo las redacciones de noticias. Difícil huida hacia adelante, cuando la mayoría de los portavoces más importantes en el panorama mundial utilizan Twitter o Facebook para dar novedades o hacer sus declaraciones diarias. Si como hasta ahora, Donald Trump ya presidente de los Estados Unidos, sigue con su predilección por contarlo todo a través de tuits, la sala de prensa de la Casa Blanca, y las ruedas de prensa con preguntas, van a tener su propia travesía del desierto. Pero hasta entonces, hoy las diferencias entre los medios de comunicación al uso y las redes sociales las marca la reafirmación de la verdad que hacen los primeros sobre la impunidad de las mentiras que se cuentan muchas veces en los canales de la Red utilizados por los segundos.

Desde siempre se ha buscado en todo la verdad pero su definición como la conformidad entre lo que una persona manifiesta y ha experimentado, piensa o siente, encuentra sus matices. Y si no que se lo digan a los periodistas que trabajan, los que estudian para serlo, y cumplir a rajatabla con lo que dice uno de los principios esenciales de esta profesión: “El primer compromiso ético del periodista es el respeto a la verdad”. La profesionalidad se gana primero en la formación para ser periodista y no te viene como regalo por el hecho de que cualquiera abra un sitio web en Internet, y contar dentro del mismo que se hace periodismo, se denuncia o se investiga. La profesión de informar sobre las cosas que pasan hasta convertirse en noticias de interés general es cuestión de mucha responsabilidad. Con lo que tienen que lidiar de habitual los periodistas, poco o nada tiene que ver con la saturación de datos, cotilleos que se cuentan sin fundamento, o el combate dialéctico habitual a través de un tuiter. Esto no quita que el periodismo tenga que lidiar con éxitos y fracasos, con medias verdades, mentiras, manipulaciones, calumnias, intoxicaciones y otros muchos excesos, reconocidos o no en el momento en que se producen. Pero nada que ver con un panorama actual en mucho de Internet y mucho de las redes sociales, que se ha establecido en la mentira como norma habitual para contar sus historias.

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Mentiras habituales en las redes

 

Llegan a ser tan gordas y continuas las mentiras que Facebook ha tomado la iniciativa para atajar las noticias falsas. Pero digo yo que habrá que desvelar previamente las mentiras más habituales que nos podemos encontrar, por ejemplo, en esta misma red social. Se cuente en un informe serio o se transmita de viva voz, podemos resumir que la lista de mentiras en Facebook va desde usar una foto vieja en la imagen del perfil para parecer mas joven; compartir artículos de diarios para aparentar tener cultura; mentir sobre la situación sentimental; maquillar un trabajo para que resulte más importante; mentir o exagerar títulos académicos; elegir libros, películas y música para parecer guay; crear un álbum de fotos falsas o posar para una foto con un coche, una casa o una moto que no es de su propiedad. Quien esté libre de todo pecado en el uso de las redes sociales, ¡que de un paso al frente! Facebook quiere ahora marcar determinas noticias como “no comprobadas”, revisarlas posteriormente y señalarla como falsa con la pertinente explicación y un enlace a la comprobación.

Los medios de comunicación serios y profesionales cuentan con su propio Libro de Estilo en el que se recoge lo esencial para redactar noticias y evitar falsedades y manipulaciones. Las redes sociales, con Twitter y Facebook a la cabeza, quieren actuar como si de medios de información se tratara, pero no cuentan con libros de estilo ni tampoco con recursos creíbles para evitar las mentiras y el daño irreparable a personas concretas. Cada vez hay más denuncias dirigidas a los responsables de estas redes, pero las respuestas se hacen esperar mucho o no llegan. Los medios de comunicación serios no dan cabida a las fuentes que falsean de habitual la realidad o los hechos. Pero lejos de desaparecer se han instalado en Internet y lo presentan como periodismo de denuncia o verdades absolutas. Las redes tienen muchos aspectos positivos, pero sobra la mentira, la difamación, el plagio, los rumores o directamente los insultos y exabruptos. Los dueños de estos grandes espacios en Internet pueden atajar todo esto, y tienen los recursos profesionales, económicos y legales al alcance de su mano. En definitiva, querer es poder y, como en el periodismo verdadero, el autocontrol siempre es la mejor fórmula para que no tengan que aparecer nuevas leyes que terminen por regular estos continuos despropósitos que aparecen en las redes sociales.

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