Próxima entrega del Premio Pick a los Valores Humanos a la memoria de PERU ZABALLA, en el 20 aniversario de su desaparición. Artículo sobre esta gesta de RAÚL GÓMEZ SAMPERIO

Próxima entrega del Premio Pick a los Valores Humanos a la memoria de PERU ZABALLA, en el 20 aniversario de su desaparición. Artículo sobre esta gesta de RAÚL GÓMEZ SAMPERIO

En aquel entonces

El noble gesto de un caballero

Raúl Gómez Samperio

En el estadio Santiago Bernabéu, los setenta mil espectadores se han quedado mudos. Las sensaciones que han acumulado en unos segundos son nuevas para los aficionados que allí han acudido para ver el partido liguero contra el Club Deportivo Sabadell. Como una sola persona, han abucheado al árbitro cuando no se ha atrevido a pitar un penalti sobre Amancio, y han lamentado los dos disparos a la madera de un Fleitas poco afortunado en su puntería. Pero ahora, también como una sola persona, se han quedado sin palabras para responder a la escena que acaban de contemplar. Algunos se han frotado los ojos para comprobar si aquello ha sido un efecto óptico de las luces del campo recién encendidas.

Corre el calendario de 1969 y Peru Zaballa, ex jugador del Racing y del C. F. Barcelona, ya tiene 31 años. Le habían apodado ‘el Zorro de Dublín’ durante las eliminatorias de la Eurocopa de 1964, cuando marcó los dos goles que dieron la victoria a la selección española en el Dalymount Park de la capital irlandesa. Fue una victoria que colaboró para que la selección española llegara a la final, ganando a la U.R.S.S. (Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas) con el famoso gol de Marcelino. Ya han pasado algunos años. Ahora, algo más lento, y vestido con la camiseta del C. D. Sabadell, todavía tiene algo que enseñar. Ha lanzado con maestría una falta sobre la barrera madridista y el balón ha volado sobre el área. En su busca, con la energía que proporciona la decisión, acuden el delantero centro Palau, el defensa Espíldora y el guardameta Junquera. Los tres saltan, encontrándose en el aire, frustrados, porque el azar de sus impulsos ha provocado un choque brutal y un sonido seco que hiela la sangre. El portero ha caído al suelo con la cara ensangrentada. En el lance, la rodilla del defensa ha impactado contra su cara. Andrés Junquera ha quedado conmocionado e inconsciente, mientras que Espíldora grita de dolor. El público se ha impresionado con el choque, y los jugadores más cercanos a la jugada se sienten paralizados. Como si asustada hubiera querido regresar al origen de la jugada, la pelota se ha rendido a los pies de Zaballa ofreciendo el panorama más feliz para un delantero: la puerta vacía. Fue cuando el rumor de las gradas desapareció. Es un gol seguro que va a deshacer el empate a cero. El gesto técnico del jugador no va a fallar. Se ha llenado de la seguridad que atesora la experiencia y su pie acompaña la trayectoria de la pelota como marcan los cánones.

Los setenta mil aficionados del Santiago Bernabéu continúan mudos al contemplar cómo se rompe la cadena de premisas que deduce el lógico desenlace del gol. El toque de Zaballa, enviando la pelota fuera, recuerda que la naturaleza humana está por encima del juego. No ha sido un fallo. Lo demuestra su inmediato interés por los heridos mientras los graderíos rompen el silencio con una estruendosa ovación dedicada al protagonista de la jugada más noble y deportiva que se ha visto nunca en un campo de fútbol.

-No sé si darle un premio o sancionarle -dijo después del partido el señor Rosson, presidente del C. D. Sabadell, que finalmente vio perder a su equipo.

Pero las dudas se disiparon tiempo después. Pedro Zaballa Barquín (Castro Urdiales, 1938-1997) fue premiado por la UNESCO como ejemplo de Juego Limpio (Fair Play). Recibió la distinción en París con la humildad de un gran deportista, afirmando que cualquiera en su lugar hubiera hecho lo mismo. Pero yo no estaría tan seguro, porque su lección pasó desapercibida, al menos, por el que fuera jugador del Getafe C. F. y hoy del Real Sporting de Gijón, Francisco Javier Casquero. Lástima de aquella semifinal…

 

Raúl Gómez Samperio es articulista de El Diario Montañés.

III PREMIO PICK A LOS VALORES HUMANOS A LA MEMORIA DE PERU ZABALLA

III PREMIO PICK A LOS VALORES HUMANOS A LA MEMORIA DE PERU ZABALLA

 

“RECUPERAR SU EJEMPLO PARA LOS DEPORTISTAS DE HOY”

El Premio Pick a los Valores Humanos del Club de Prensa Pick Santander pretende destacar valores esenciales como la honestidad y la humildad, y quiere llamar igualmente la atención para que los jóvenes reciban una educación que priorice el respeto entre las personas y rechace cualquier tipo de discriminación.

En este contexto, se cumplen en este 2017 veinte años del fallecimiento del futbolista PEDRO ZABALLA BARQUÍN (PERU ZABALLA), nacido en Castro Urdiales, el 29 de julio de 1938, y fallecido en Oviedo, el 4 de junio de 1997, a la temprana edad de 58 años.

A su memoria, y el ejemplo que supone para todos los deportistas y acompañantes de hoy, el Club de Prensa Pick Santander le concede el Premio Pick a los Valores Humanos 2017.

Definido como caballero del deporte y campeón del juego limpio, Peru Zaballa se hizo famoso por el gesto que tuvo en un partido disputado el 2 de noviembre de 1969 entre el Real Madrid y el Sabadell. Con empate a cero en el marcador, el cántabro decidió echar el balón fuera y no marcar un gol, a pesar de estar sólo y a puerta vacía, para que atendieran con urgencia al portero madridista, Avelino Zapico Junquera, tendido en el suelo, tras un fuerte encontronazo.

Gesto tan noble fue reconocido por la UNESCO, que le otorgó en 1969 el prestigioso galardón “Fair Play”, siendo el primer jugador en la historia en recibirlo. En 1998, un año después de su fallecimiento, la Federación Española de Fútbol hizo suyo este premio y lo concede a aquella persona, club, e inclusive a una afición en general, que se distinga por su correcto comportamiento.

Entre los galardonados a lo largo de la historia con el Premio “Fair Play” de la FIFA figuran la afición del Celtic de Glasgow, la Confederación Brasileña de Fútbol o el Fútbol Club Barcelona. En el año 2015 recibieron también el galardón todas las organizaciones y clubes de fútbol del mundo entero, que trabajan por ayudar a los refugiados.

Fueron muchos los equipos por los que pasó Peru Zaballa y cabe citarlos:

  •  Avenida (de crío en Castro Urdiales).
  •  Castro.
  •  Gimnástica  (1956/57).
  •  Rayo Cantabria (1957/58).
  •  Real Racing Club (1958/1961).
  •  FC Barcelona (1961/1967).
  •  Sabadell (1967/1970).
  •  Oviedo (1970/1971).

En todos ellos dejo un buen recuerdo, mantuvo siempre una conducta educada, y fue un ejemplo de comportamiento y humanidad. Por eso cabe recordarle y ensalzar su figura y lo que supone en el veinte aniversario de su desaparición.

Además, poco podía imaginar el emblemático Peru Zaballa que en el siglo XXI cobrarían notoriedad las noticias que hablan de padres que asisten a los partidos de sus hijos, y que se abofetean y golpean por cualquier falta, fuera de juego o un penalti discutible.

Hoy más que nunca, hay que rememorar las palabras de Peru Zaballa tras la acción tan hermosa que protagonizo: “El fútbol es un deporte, no la guerra”. Y es que en la actualidad, sin generalizar tampoco, hay personas que viven la competición futbolística infantil y juvenil con el solo propósito de ganar siempre, y llegar rápido al éxito, la fama y la fortuna, dejando de lado los valores que posibilitan un deporte limpio.

Pareciera que el fútbol ha de ser ante todo alcanzar la jubilación a costa de un niño, por muy pequeño o mayor que sea. la máxima división y la contratación del jugador por parte de un gran club. Para ello, hay padres que educan a sus hijos en ganar y vencer siempre. Cómo lo hagan y bajo qué conducta ética, parece importar menos. Resultan bochornosas y rechazables del todo las escenas televisivas y que han circulado por las redes sociales de supuestos aficionados que se agreden sin contemplaciones en un partido, que insultan a los rivales o al árbitro o que manifiestan actitudes o comportamientos sexistas, racistas o xenófobos faltando a los más sagrados valores del deporte y de la educación.

A Manuel Alcántara en 2015 y Gloria Torner en 2016 se suma ahora la concesión del III Premio Pick a los Valores Humanos a la figura y memoria de Peru Zaballa y su ejemplar trayectoria deportiva y personal.