• Los sorprendentes y polémicos retoques digitales en imágenes de actrices y modelos, a debate.
• De la mano de ‘Cómo no descubrirte en una foto tuya y no morir en el intento’ y bajo la dirección de ‘Verte y no reconocerte’.

                                                                Por Paola Lobato Gómez

¿Deben los medios de comunicación y los propios periodistas sucumbir a los encantos del retoque digital en fotografías de actrices, modelos o celebrities de diverso calibre, que ya de por sí son realmente bellas? Y hablo conscientemente en femenino, porque este despropósito ocurre, sorprendentemente y en la mayoría de las ocasiones, en imágenes de mujeres.

¿Es que todo vale con tal de vender más? ¿A cualquier precio? ¿En qué momento olvidamos el modelo de belleza natural?

¿Es que el lema del buen periodista o comunicador basado en la objetividad y sobre todo, en la veracidad no debe aplicarse también a las imágenes, sean o no de carácter publicitario?

Recientemente hemos visto publicada una cuando menos sorprendente noticia en diversos medios de comunicación tanto nacionales como internacionales, en la que una no menos sorprendida, Inma Cuesta, descubría cómo habían realizado ciertos ‘arreglos’ con el sorpresivo y polémico programa Photoshop en una imagen en la que ella era protagonista. Una imagen, que dicho sea de paso, es portada de la revista dominical del diario ‘El Periódico’. No de una publicación dedicada íntegramente a la prensa rosa, al corazón o la moda. No.

Si uno busca palabras equivalentes del concepto sorpresa en un diccionario de sinónimos y antónimos, descubre, una vez más, cuan rico es nuestro idioma. Asombro, admiración, pasmo, extrañeza, fascinación, impresión, desconcierto, conmoción, estupefacción, exclamación, sobresalto, susto, consternación, estupor, confusión, entre otras.

Así debió quedarse la actriz al contemplar tan bochornoso resultado. Admirada y respetada por tener la suficiente valentía, orgullo y sentido de la responsabilidad para hacer públicos unos retoques que, en los últimos tiempos, están siendo demasiado habituales a la par que evidentes.

Lo que realmente me sorprende es que, según publica el diario ‘El País’, la estrella de la serie de ficción ‘Águila Roja’ es la primera actriz española en denunciar abiertamente los retoques fotográficos en unas imágenes publicadas. La tiranía de la estética y el culto al cuerpo están dando como resultado que modelos de gran éxito profesional abandonen sus carreras por las exigencias a las que son sometidas. Con tanta ‘corrección extrema’ a alguna le ha desaparecido hasta el brazo. ¡Sorpresa, sorpresa!

En mi opinión, no se trata ni de retoques ni de arreglos, lo que considero un absoluto eufemismo. Llámenlo como quieran, pero se trata, en definitiva, de una manipulación de la realidad en toda regla.

Tales hazañas no serían objeto de análisis por mi parte si no me irritaran y me alteraran a partes iguales, tanto como periodista como mujer. ¿Hasta cuándo? Valoren ustedes mismos.

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